El secreto del negocio perfecto es pensar diferente

Pensar diferente Pedro Sanabria

Para los negocios de éxito hoy en día es indispensable marcar la diferencia en la manera de hacer las cosas con objetivos claros, en otras palabras, los líderes deben optar por “pensar diferente”.

Existen dos tipos de personas a cargo de empresas: las que hacen y los que ven a otros hacer. Y curiosamente no es siempre el más hábil o talentoso el que sobrevive, sino el que sabe cómo jugar. Cuando nos fijamos en los pensamientos, creencias, filosofías y comportamientos de las personas más exitosas, encontramos que es como vivieran en un planeta diferente. Todos ellos comparten ciertas características comunes en su forma de pensar porque lo hacen muy diferente al común:

Saben Separar

Estas personas logran que las cosas difíciles se vean fáciles. Son capaces de manejar múltiples problemas y mantener el control emocional, mientras que dan solución a cada problema de manera individual. La gente común se centra en los detalles de cada pequeño problema y logran abrumarse rápidamente. Las personas que separan cada problema crean una distancia mental y emocional entre la persona y el problema. Algunas personas no se involucran en los aspectos emocionales de cada problema; se centran únicamente en una solución lógica y luego la dejan a un lado para que puedan centrarse en el próximo desafío. Esto también se conoce como “Pensamiento Lateral” término acuñado por Edward de Bono en su libro “New Think” publicado en 1967.

Son incrédulos

Son personas que se caracterizan por tener una “mente abierta” siendo este su motivo de éxito. Normalmente la gente cree que ha descubierto cómo funciona el mundo, los incrédulos no se convencen tan fácil y están abiertos a nuevas maneras de mirar viejos problemas. Estas personas están dispuestas a cambiar en cualquier momento si están convencidos que algo se puede hacer más rápido, más barato o mejor.

Ven errores como un capital intelectual

Socialmente los errores son vistos como fracasos por la mayoría de las personas, por eso vemos en muchas compañías como los trabajadores y directivos ocultan sus errores por temor a represalias haciendo que estos errores sean muy costosos para las compañías. Las personas más exitosas ven un gran valor en los errores y los abordan de una manera totalmente diferente. Ellos ven los errores como un activo de la empresa, para ser evaluada y así evitarse en el futuro. Los grandes saben que la única manera de no cometer errores es aprender de los errores del pasado que tuvieron que afrontarse. Los empresarios brillantes abrazan los errores porque son una señal de que la organización está empujando hacia adelante y se forjan en mercados desconocidos. Para ser exitoso los brillantes están dispuestos a fracasar, no una, ni dos veces si no las veces que sean necesarias para alcanzar el éxito.

Steve Jobs Pedro Sanabria

A veces cuando se innova, se cometen errores. Es mejor admitirlo rápidamente y continuar con otras innovaciones.
–Steve Jobs.

Actúan de manera interdependiente

La mayoría de la gente tiende a ver los pensamientos y las ideas de los demás de una manera que suele ser potencialmente útil, sino también como una amenaza a sus egos. Como resultado, la mayoría de las personas están severamente limitados en el tamaño y el alcance de sus logros. Los profesionales prefieren hacer frente a las ideas más grandes y lograr más trabajando con un equipo, de alta integridad, de clase mundial con ideas afines. Con esto en mente abrazan y celebran las contribuciones de todos los miembros del equipo.

Son campeones producto de sus hábitos

Comúnmente se piensa en los hábitos como algo para romper, como fumar o comer demasiado. Los brillantes saben que al tener hábitos exitosos logran obtener las llaves del reino. Cada día los brillantes refuerzan sus hábitos de éxito, como el ejercicio, una dieta adecuada, llegar temprano o quedarse hasta tarde, y el estudio permanente de su campo. Los brillantes tienen un respeto sagrado por el poder que los hábitos dan a sus vidas. Ellos entienden la magnífica fuerza del ímpetu puede trabajar a favor o en contra de ellos. Como resultado, protegen sus hábitos de éxito con un fervor casi religioso.

Si está pensando en negocios comienza por no pensar como el común de la gente, esto te asegura éxito en lo que hagas.

Imagen de carlo sardena y Jan Tůma en Pixabay